Y apareció él. Me pedió estar a mi lado, ¿por qué no?, él iba a estar contento, yo iba a vivir experiencias nuevas, y juntos estábamos bien. Pero sin quererlo los problemas empezaron a llegar. Él empezó a necesitarme, yo a depender de él. Quería importarle más, necesitaba estar a su lado.
Claro que he pedido cosas, cosas innecesarias, ¿quién no ha querido un juguete por Navidad?, ¿o quién no ha solicitado la ayuda de un amigo? Pero que lo pidas no quiere decir que lo necesites, ¿no? Habríamos podido vivir perfectamente sin ese juguete y habríamos podido solucionar ese problema nosotros mismos.
Yo he llegado al extremo de no poder vivir sin esa persona. Y sí, pensareis que es un exageración, pero, se de lo que hablo. Esto no es vivir, es sobrevivir.
Somos lo suficientemente fuertes como para luchar por nuestros sueños, y conseguirlos. Solo hace falta confianza, esperanza y ganas de seguir hacia adelante.
Te repito que no había pedido nada nunca, hasta ahora, que te pido que no te alejes de mí.
"No estoy loca, simplemente veo la realidad de una manera diferente a la de los demás. Y se que encontraré a alguien que la vea como yo"
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